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Vida Saludable: Cuerpo, Mente y Espíritu

Cuerpo, mente y espíritu

¿Qué significa vida saludable?, ¿Cómo funciona la mente? ¿Qué hacer para vivir sano?

Antes que nada recordemos que cuerpo, mente y espíritu son tres entidades o partes que forman un todo, nuestro ser completo.
El concepto de cuerpo-alma se encuentra presente de un modo u otro en todas las culturas desde el origen de la especie humana.

Ya existía en las creencias de pueblos primitivos como los aborígenes de Australia, las tribus del Amazonas o los esquimales. También en el pensamiento Griego y en religiones orientales como el hinduísmo y el budismo, aunque de diferentes maneras.


El concepto ha ido evolucionando hasta nuestros días y hoy lo identificamos como cuerpo, mente y espíritu.
En otras palabras, podemos decir que el ser humano es un compuesto de cuerpo, alma y mente, donde el cuerpo es el vehículo de manifestación, el alma nuestro estado espiritual y la mente la conexión entre ambos.

¿Qué debo hacer para lograr la armonía entre el cuerpo, la mente y el alma?

Cuidar el cuerpo podría ser el comienzo para lograr este equilibrio, lo cual nos permitirá tomar acción con nuestra mente.

En este primer paso nos dirigimos hacia la meta: cuerpo y mente sanos.
Es fundamental trabajar en nuestro equilibrio mental. Esto incluye a nuestra salud emocional ya que aprender más sobre nosotros mismos, nos permitirá manejar de manera adecuada nuestras emociones, lo que conocemos como inteligencia emocional.


Con el cuerpo y mente funcionando correctamente podemos aumentar nuestro nivel de conciencia y entonces trabajar nuestra parte espiritual.
Pero antes veamos qué es cada cosa.

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El Cuerpo

Es el templo del alma, evidentemente, es la parte más simple de explicar, todos tenemos noción de lo que es el cuerpo humano. Tiene forma, lo vemos, lo tocamos y por lo tanto, es fácil de comprender.


Es el vehículo, a través del cual nos manifestamos de manera física durante nuestra vida aquí en la tierra.
No entraremos en debates ni puntos de vista religiosos, el cuerpo, es el cuerpo.

Durante muchos años se pensó que el cuerpo y la mente estaban separados y que no influía el uno sobre el otro, sin embargo gracias a muchas investigaciones y pruebas científicas, se logró determinar que existe un lazo muy estrecho entre ambos.


Es por ello que los problemas emocionales repercuten sobre el cuerpo en forma de dolores, molestias físicas y hasta enfermedades.
Por tal motivo es importante cuidar y amar nuestro cuerpo para que se encuentre siempre sano y evitar que se enferme.


Y para ello, hay que cuidar nuestra alimentación con una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales, así como la práctica de actividad física diaria, lo que ayudará a conseguir un organismo sano.


Intenta consumir todos los nutrientes que necesitas: proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. Puedes ver la tabla de nutrientes diarios.
No es necesario someterte a dietas estrictas que solo mermen tu salud a cambio de conseguir una mejora aparente.
Aprende a adquirir hábitos alimenticios saludables y si es necesario apóyate con un nutriólogo.
Tampoco es necesario que te mates practicando deportes, ni apuntarte al próximo maratón, pero eso sí, tendrás que moverte, aunque sea unos 30 minutos al día.

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La Mente

Es un concepto complejo de entender ya que no tiene forma física.
Según Gueshe Kelsang Gyatso (maestro de meditación y del budismo), la mente es una entidad independiente al cuerpo fisico.
Es un continuo inmaterial cuya función es percibir, analizar y extraer conclusiones de nuestro entorno.


Debido a que la mente no es un fenómeno físico y carece de forma, los objetos materiales no pueden obstruirla.
La mente es la encargada de crear pensamientos. Todas las habilidades cognitivas de una persona surgen de sus procesos mentales.

Posteriormente, estas manifestaciones internas son interpretadas por nuestro yo interior, el ego, basadas en un historial de experiencias acumuladas.
Por tanto, la mente no la utilizamos de manera consciente. El ego, es quien dirige nuestros pensamientos a través de ella.

Podríamos definirla como un sistema de comunicación y control entre la persona misma, y su entorno.
Usamos la mente para plantear soluciones a problemas relacionados con nuestra supervivencia y para dirigir sus esfuerzos de acuerdo al razonamiento obtenido.

Pero ¿que pasa con estas decisiones?, tomamos decisiones en función de nuestro historial de experiencias, nuestro ego es quien dirige la misión.
Es importante entender el concepto de “desaprender”, por si fuera necesario hacerlo. Es regresar a un punto donde aun no habíamos sido contaminados con una creencia errónea.

La Mente: foco y claridad

Tener siempre pensamientos positivos producirá acciones saludables. Es lo mejor que podemos hacer para conseguir el equilibrio físico, mental y espiritual, pues dependiendo de cómo nos sintamos, actuaremos.

Normalmente pensamos que los culpables de nuestros problemas son los demás, la falta de recursos materiales o la sociedad en que vivimos, cuando en realidad, son nuestros propios estados alterados de la mente, los creadores de nuestros problemas.

Los pensamientos, emociones y decisiones provienen de la mente y todo está en nosotros mismos, tanto el éxito con el fracaso.

Encontrarse con uno mismo es una prioridad para el equilibrio emocional, y en muchas ocasiones esto requiere voluntad y sobre todo disciplina. Además, para mantener el equilibrio emocional es necesario adoptar una serie de hábitos que nos permitan estar conectados con nosotros mismos.
Cuando te tomas tu tiempo para sanear tu espacio mental, evitas la fatiga emocional.
Concentrarte y fijar metas es esencial para establecer una dirección y en consecuencia, actuar con decisión en la vida.

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El Alma

Ya sabemos qué es el cuerpo y qué es la mente. Entendemos como cultivar ambos aspectos… pero ¿Qué es el alma?

El alma es un elemento inmaterial, que no se puede ver y está presente en todos los seres vivos. Se trata de la esencia que tenemos cada uno de nosotros, lo que nos hace únicos y lo que nos proporciona una identidad.

El alma es la individualidad del ser humano.

Vivimos en una época donde los runners inundan las calles, los gimnasios son templos para muchos de nosotros y los cuerpos perfectos nuestra meta.

Si bien el ejercicio nos hace sentir mejor con nuestro cuerpo e inicia el camino hacia el equilibrio cuerpo-mente, existen hábitos para cultivar nuestra alma, y a nivel psicológico, también son muy importantes para nuestra salud.

Cuando decimos que cultivamos el alma no nos referimos a quemar incienso o peregrinar a la India para encontrarse con el Dalai Lama, No es eso lo que se requiere para cultivar el alma.

Ser Espiritual

La espiritualidad no implica adherirse a una creencia o religión, ni obliga a cumplir con rituales. Tampoco se trata de hacer promesas o sacrificios para sentirse protegido.
La espiritualidad es un poder que todos tenemos a nuestro alcance.
Ser espiritual es tener conciencia de que formamos parte de un todo y de la importancia de nuestra existencia.


El conocimiento interior nos permite saber cuál es nuestra misión en la vida y estar abiertos a todas las posibilidades sin prejuicios.
Cultivar nuestra alma nos dará las claves para encontrarnos con nosotros mismos, para poder ver la vida con mayor presencia y conciencia.

Y es que el bienestar, se puede alcanzar fácilmente, tan solo cambiando algunos de nuestros hábitos.

La reflexión es la mejor práctica para cultivar tu alma y una de las cosas más importantes que debemos hacer para lograrlo, es desarrollar nuestro proceso de autoconocimiento, es decir, conocernos a nosotros mismos.

Para muchos, una manera de cultivar el alma es pertenecer a grupos religiosos o esotéricos cuyos servicios contribuyan a mejorar el bienestar psicológico y espiritual de sus miembros, con ayuda para comprender el entorno social y físico que los rodea.
Pero hay que poner especial atención con los intereses de cada asociación. Tampoco es necesaria esta opción para cultivar el alma, solo es una alternativa más.

No podemos saber cómo mejorar o en qué dirección avanzar, si no conocemos nuestras inquietudes y nuestros deseos.
A veces, vamos tan rápido por la vida, que ni siquiera sabemos hacia donde nos dirigimos, ni qué queremos, cómo lo queremos, o lo más importante, qué somos capaces de hacer.

El espíritu humano está más allá de las creencias y las preocupaciones de la mente.

Así enfermamos y así sanamos.

Probablemente te ha sucedido que enfrentar los problemas o adversidades de la vida cotidiana no es tarea fácil y puede alterar el equilibrio y la armonía en nuestra vida.

La mente es verdaderamente poderosa y a través de ella podemos enfermar y también sanar. Algo difícil de aceptar pero cierto, ya que las células reaccionan a las emociones y tambien tienen memoria.

Por eso cuando se dice “piensa positivo” suena un poco “hippie”pero tiene un sentido, es una manera de hacer bien al organismo.
El enojo, la ira, la envidia o el miedo son emociones que afectan nuestras células. Por ejemplo, el miedo es muy sutil y se nos puede instalar gradualmente sin que nos demos cuenta.

No nacemos con miedo, sin embargo, a la mayoría de nosotros se nos enseña, desde muy pequeños, a tener miedo.
Este sentimiento crece y se expande, generando muchas variantes que van formando nuestro carácter y nuestro sistema de creencias.

Muchas personas se esmeran y hacen grandes esfuerzos por mantener el equilibrio, pero a veces se sienten abrumadas y derrotadas.
Y es que la búsqueda de mantener este equilibrio es importante ya que no basta solo con alimentarse sanamente o hacer ejercicio.

Nuestra mente es el 33% de nuestro ser y cuidarla también debe ser una prioridad para completar la triada.
Cuerpo, mente y alma son tres aspectos importantísimos de nuestro ser y lograr su equilibrio nos permitirá tener una vida plena y saludable.

Sugerencias para mantener el equilibrio entre nuestro cuerpo, mente y espíritu.

Vamos a empezar por el cuerpo ya que un cuerpo sano creará una mente sana.
Llevar una dieta equilibrada te ayudará a promover un buen estado de ánimo.

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Llevar una dieta equilibrada

A nadie le gusta vivir inmerso en la tristeza, así que no te pueden faltar estos alimentos:

Frutas
Todas son beneficiosas gracias a su alta concentración de antioxidantes. Aunque las cerezas ácidas aportan una dosis extra de melatonina, la hormona del descanso.

Verduras
Las verduras de hoja verde como lechugas, espinacas, acelgas, kale son fuente de magnesio, que participa en la producción de dopamina, un neurotransmisor relacionado con la motivación y el deseo.

LegumbresLas legumbres como los garbanzos aportan diariamente la mayor parte del triptófano que necesitamos para sintetizar la serotonina, otro neurotransmisor relacionado con la felicidad

Omega-3
Estos ácidos grasos ayudan a regular los niveles de serotonina.
Para obtenerlos, puedes consumir diariamente 4 o 5 nueces y 15 g de semillas de lino molidas

Vitamina D
La vitamina D regula la conversión del triptófano en serotonina  y su déficit podría traducirse en un peor estado de ánimo.

Puedes mantener buenos niveles de esta vitamina mediante la exposición solar o con suplementos, si los necesitas (previo análisis). Así que cuantos más paseos al aire libre, ¡mejor!

Cacao
El cacao contiene también teobromina, un estimulante del sistema nervioso central con efectos similares a los de la cafeína, que puede relacionarse con la sensación de mayor energía.

Agua
Bebe mucha agua y procura que sea agua natural. El agua, es vida!

Meditar con regularidad

La meditación mejora la memoria, la atención, el estado de ánimo, la función del sistema inmunológico, el sueño y la creatividad.
Todo lo que necesitas es un par de minutos al día para comenzar a cosechar los beneficios.

Practicar yoga

El yoga es una práctica muy buena para tu salud en general.
Ayuda a construir la fuerza, la coordinación y la flexibilidad, mientras que calma la mente. Es un aporte útil a la conexión mente, cuerpo y alma.

Evitar el sedentarismo

Evitar estar sentado durante largos períodos de tiempo. Trate de estar de pie o moverse mientras trabaja si es posible.
El exceso de reposo está vinculado a las enfermedades del corazón, diabetes y una menor esperanza de vida.

Hacer ejercicio

Practique por lo menos 20 minutos de ejercicio moderado a ritmo rápido cada día.
Si usted vive cerca del trabajo, entonces camine o vaya en bicicleta en días de buen tiempo. El ejercicio es importante para la salud del corazón, la resistencia física y estado de ánimo.

Pasar tiempo al aire libre

Durante la época de buen clima, aprovecha a practicar el senderismo, paseos en bote, picnics, deportes al aire libre o simplemente caminar por un parque.

Alimentar tus pasiones

Dedica tiempo cada día para hacer lo que hace feliz a su alma.
Muchos de nosotros trabajamos tanto que olvidamos lo bien que se siente pintar, bailar, leer un libro, escuchar música, tocar un instrumento, dibujar, escribir, cuidar el jardín o nadar.

Ser agradecido y compasivo

Toma un poco de tiempo cada día para escribir o pensar acerca de las cosas por las que está agradecido, como la familia, los amigos, tu mascota, los alimentos, tu vivienda, la salud o la belleza de la naturaleza.

Ser amable con todos

¡Esto te incluye a tí! A veces somos muy exigentes con nosotros mismos, todos tenemos derecho a disfrutar y ser tratados con amabilidad y respeto, también los animales.

Dormir lo suficiente

Intenta dormir 8 horas por la noche. Recuerda que nunca se es demasiado viejo para las siestas. el tiempo sin dormir no se recupera.

Evitar el estrés

Aléjate del estrés. Cada vez que sientas tensión practica ejercicios de respiración para aliviarla. Conviértelo en un hábito.
Esto incluye los gastos innecesarios, el desorden, un trabajo que no te gusta o relaciones poco saludables.

Evitar chismes y dramas

Juzgar a tus vecinos y compañeros de trabajo no te hace superior; sólo te convierte en una persona poco confiable.

Reír mucho

Si te tomas toda la vida con seriedad, vas a perder la oportunidad de una gran cantidad de buenos momentos.

Viajar

Aprender sobre otras culturas. ¡Haga esto lo más que pueda y verá!

Practicar el perdón

Muchos malestares y enfermedades se alivian cuando perdonas viejas ofensas, Perdónate por tus errores del pasado.
Aprende del pasado, no dejes que te destruya, construirás un mejor futuro.

Optar por remedios naturales

Siempre que puedas, házlo. Consulta con un profesional holístico de la salud y prueba con hierbas, alimentos naturales y los aceites esenciales que pueden ser muy curativos y tienen menos efectos secundarios peligrosos que la mayoría de los productos farmacéuticos.

Para Terminar…

Lograr el equilibrio de estas tres entidades no es tarea fácil, se requiere práctica y desarrollar un estilo de vida saludable.
Esto implica entendimiento, voluntad y disciplina para cambiar nuestros hábitos actuales por algunos de los que mencionamos.
Todo se puede y seguro podemos conseguirlo.

Maia Natural style